jueves, 12 de mayo de 2011

Aún se puede ser niño

CIRCENSES.
Compañía: Circus Ronaldo.

Se puede volver a ser un niño, es más fácil de lo que creemos. El Circus Ronaldo, una troupe de otro planeta donde todos sus componentes son músicos, malabaristas, actores, acróbatas, payasos... lo consigue, aunando tradición y modernidad, rescatando la clásica barraca de feria para pintarla de nuevos colores, dotando de vida a sus personajes; porque en este circo hay dos verdades: la del espectáculo oficial y la que se desarrolla entre bambalinas, el brillo de las candilejas en la primera y la miseria de sus protagonistas en la segunda para sacar adelante su espectáculo. Dos mitades que se complementan a la perfección, creando una pieza de gran belleza donde el payaso, inevitablemente, se enamora de la funambulista.

Ese circo itinerante y mágico, de palancas y poleas a punto de quebrarse, con su femme fatal lanzacuchillos, su forzudo, su enamoradizo clown y su angelical trapecista aún existe, todavía se puede ser niño.


(Teatro Circo Price/ del 11 al 15 de mayo).

viernes, 1 de abril de 2011

¿Pero usted cree que se puede vivir sin leer novelas y sin teatro?

Los sueños de mi prima Aurelia
Dirección: Miguel Cubero.

En el verano de 1936 Federico García Lorca fue ejecutado a sangre fría, dejando inconclusa en su cuaderno de notas "Los sueños de mi prima Aurelia" , una bella crónica granadina donde Lorca vuelve a su niñez, a recorrer sus calles y el sentir de sus gentes, de los señoritos y las criadas, de las duquesas y las molineras. Una dulce crónica donde el poeta regresa a su infancia, tal vez presintiendo su cercano final; una pieza cercenada que la Abadía, en colaboración con la Residencia de Estudiantes, pone ahora en escena, recuperando ese espíritu lorquiano que anida en Doña Rosita la Soltera o en La zapatera prodigiosa.

Con cuatro sillas, un piano y sugerentes sombras, esta breve pieza logra encarnar la magia de ese teatro de títeres, aquel que reclama ojos grandes como los de un niño para poder disfrutarlo, y lo hace a través del profundo respeto que sus intérpretes imprimen a cada uno de sus cuadros, conscientes en todo momento de la voz que resuena en esas paredes encaladas, una voz que vivió por y para el teatro, y que aún nos hace preguntarnos... ¿Usted cree que se puede vivir sin leer novelas y sin teatro?

(Del 30 de marzo al 3 de abril/ Teatro Abadía).