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jueves, 12 de mayo de 2011

Aún se puede ser niño

CIRCENSES.
Compañía: Circus Ronaldo.

Se puede volver a ser un niño, es más fácil de lo que creemos. El Circus Ronaldo, una troupe de otro planeta donde todos sus componentes son músicos, malabaristas, actores, acróbatas, payasos... lo consigue, aunando tradición y modernidad, rescatando la clásica barraca de feria para pintarla de nuevos colores, dotando de vida a sus personajes; porque en este circo hay dos verdades: la del espectáculo oficial y la que se desarrolla entre bambalinas, el brillo de las candilejas en la primera y la miseria de sus protagonistas en la segunda para sacar adelante su espectáculo. Dos mitades que se complementan a la perfección, creando una pieza de gran belleza donde el payaso, inevitablemente, se enamora de la funambulista.

Ese circo itinerante y mágico, de palancas y poleas a punto de quebrarse, con su femme fatal lanzacuchillos, su forzudo, su enamoradizo clown y su angelical trapecista aún existe, todavía se puede ser niño.


(Teatro Circo Price/ del 11 al 15 de mayo).

domingo, 7 de febrero de 2010

Más difícil todavía


CIRQUE ICI/ SECRET.

Nota- (We Don't Need Another Hero, Tina Turner, de la película Mad Max).
Se acabaron los milikis, fofós y compañía; el circo evoluciona a grandes zancadas y crea desempleo en la Sociedad Protectora de Animales. Sirva de ejemplo el presente montaje, donde un hombre llegado del futuro, con botines metálicos, trenzas y capa roja deshilachada -a lo Mad Max- se emplea en amaestrar barreños, domar cabalgaduras de metal y tragar sables. Sí, lo que en un principio podría parecer un oligofrénico escapado de un sanatorio se trata en realidad De Johann Le Guillerm, un equilibrista, manipulador y fabricante de objetos galardonado con el Gran Premio Nacional de Circo en 1996.
En Secret, su nuevo montaje, lo primero que nos viene a la cabeza es salir corriendo, pero una vez que penetramos en su particular universo de domeñar la mecánica Guillerm nos regala momentos de auténtica magia, como el torbellino de arena que se produce en medio del escenario o el momento en que construye un rudimentario barco a base de maderos y una maroma. Y aunque el desasosiego reine durante la primera media hora, al final podemos vislumbrar lo que el artista nos propone:
"la magia se encuentra donde uno la busca".
(Hasta el 10 de febrero/ Matadero de Madrid).