Wendolin fue concebida una primavera de luna llena, al vaivén de un columpio y bajo los efectos del LSD. Incapaz de discernir el elemento de maldad en el ser humano, Wendolin luchará con todas sus fuerzas por combatir la codicia, el vicio y la injusticia inherentes al hombre. Esta es su historia:
Nota- (Imprescindible leer esto con Le vent, de la película TranSylvania, de Toni Gatlif).
Hoy ha amanecido en blanco y negro, como en una película de Bergman; los transeúntes emergen lentamente del asfalto, contando el tiempo de su inexorable reloj, el breve espacio que recorren sus agujas, una mañana tras otra. Y en ese absurdo discurrir de las horas invoco tu ausencia, tan ingrata como la gitana gorda que se me cuela en la caja de Día, tan incomprensible como los piropos del viejo desdentado que vende casacas militares... y una vez más, me pregunto cómo se llena una vida con nada, de nada, por nada si hasta Paco, el camarero más dicharachero del rastro, hoy no sabe quién ha pedido el cortado. Me despido con un "que descanses" y camino hacia la biblioteca, con ganas de conocer a Dylan Thomas.
Nota-(Leer con Paper Aeroplane, de Angus & Julia Stone).
Regreso a casa de madrugada, cuando las farolas aún no han terminado su ronda. Ni un alma en la Ribera, sólo un viento acariciador que me concilia con el pasado, llevándose de golpe todo aquello que pareció importar. Camino serena, descendiendo la cuesta de lo que un día fue un río, hoy sepultado por el cemento, como los sueños concebidos una noche cualquiera y arrinconados hoy en el poso de una copa. ¿Y en esto consiste enfrentarse al pasado? Aviones de papel.
Nota-(leer con Purple Rain, de Prince).
Esta noche llovía tanto que nos hemos tenido que refugiar en un bar. Tú regresabas y yo esperaba, bajo la lluvia de neón, para verte de nuevo sonreír.
¡Qué bueno, desafiando cada gota, por la mala cabeza de salir sin paraguas!
En la esquina del garito descansaba un comediante de su exagerada mímica, escribiendo versos a la luna. "Que tengas buena noche". Salimos a la lluvia, tan violeta como estas letras; al tiempo le ha dado hoy por retozar y no hay forma de regresar. Buscamos cobijo en un segundo bar, con la manida excusa de tomar la última -tú y yo sabemos que no será la última- y allí nos encontramos con un director de moda, rodeado de sus acólitos; fantaseamos con montajes que no llegarán a editarse, reímos y terminamos cantando, solas tú y yo, bajo esta lluvia tan violeta.
(Nota-Crazy Mary de Pearl Jam).
Al frufrú de su tutú, marcando el paso con sus botas negras, salió la princesa de la noche, dispuesta a volar por encima de tejados, a colarse en los divanes del olvido para rescatar lo que un día, un mal tipo, se llevó sin previo aviso.
Allí no encontró más que una caja averiada de música, con una bailarina desconchada que giraba incansable.
La arrancó de su prisión y tiró la caja lejos.
(Nota-Dreams de Fletwood Mac)
He perdido un capítulo, no sé dónde lo puse. Ya anduve revolviendo la longevidad de mis bolsos y no hay forma de dar con él; ¡y la nata que se me quema otra vez, por no andar pendiente de lo que toca!, y el capítulo que no aparece...
Mira que lo puse a recaudo, para que no le diese fuerte el viento, pero ha decidido esconderse de las garras de la historia. Habrá que reinventarlo, si se deja, porque encima ha salido retozón.
Igual lo tienes tú; si es así, escríbeme, por favor. O mejor,
ven a verme...
(Confortably Numb/versión: The Bad Plus)
Y ahora que me quito el maquillaje
y ahora que me quito las pestañas
y ahora que me quito los labios
y ahora que me quito el esmalte
y ahora qué,
y ahora qué me quito
y ahora qué me quitó
y ahora...¿qué?
Eso me pasa por vaciar el bolso en el suelo.